Llama y te dejaré pasar. Pero llama bien.

– Hay quien dice que no tienes corazón, que eres como un témpano de hielo. Yo sé que lo tienes, pero lo tienes muy guardado. Has construido una muralla a su alrededor para que no pueda acceder a él cualquiera, para que nadie pueda confundirlo ni dañarlo. Solo alguien capaz de romper esa muralla será digno de tu cariño, de tu amistad, de tu amor, o simplemente de tu gratitud.  puertapuerta

– Has acertado con lo de la muralla, pero no la supera quien la rompe, ni si quiera quien la salta. Para llegar a mi corazón basta con llamar a la puerta. Pero hay que saber llamar.