Abajo los clichés en el amor

No quiero que me regales flores, que me lleves a cenar o que pongas velitas cuando hacemos el amor. No me gusta que paseemos cogidos de la mano.

Me gusta que me quieras y me gusta quererte. Me gusta que me respetes. Me gusta que me llames a las tres de la mañana para decir ”qué tal” y no responder nada, simplemente escuchar tu respiración.

No me gusta que planees las citas. Cuando quieras verme, ven a buscarme, pues yo iré a buscarte cuando quiera verte a ti. Quiero que se nos vaya la cabeza.

loco

No quiero que me des un beso cada vez que me ves y cada vez que te despides de mi, pues entonces tus besos serían predecibles. Quiero que me beses cuando no ya puedas soportar más estar a dos centímetros de mi boca. Que me subas la falda y me bajes las medias aunque no estemos el lugar adecuado.

A la mayoría de las chicas no nos gustan los bombones, los regalos o lo poemas vacíos. A vosotros no os gustan, a nosotras tampoco. Nos gusta más que nos escuchen. Con esto no te pido que no seas detallista, te pido que dejes de ser un maldito cliché.

Nuestro tiempo

besonieveQuitaré todas las nubes del cielo para que nada nuble tus días. Haré que el sol salga siempre en el preciso momento en el que despiertas, para que veamos juntos el amanecer cada mañana. Cuando me apetezca besarte, haré que llueva para que lo hagamos bajo la lluvia, y después vendrá un pequeño huracán para que te deje bien sequito. Haré que nazcan flores a tu paso y que se marchiten cuando se enteren de que te has ido. Haré que cada noche haya luna llena para que la mires y te acuerdes de mí. Haré que cuando duermas una mano invisible te haga cosquillitas en los pies, y otra te acaricie el pelo, pues yo estaré demasiado ocupada en comprobar cada tres segundos que sigues respirando. Haré que el viento te sople en la nuca. Y que veas todas las auroras boreales que quieras. Haré que caigan copitos de nieve en nuestra habitación, pero haré que nunca nunca nunca tengas frío. Haré que para ti ya no tenga significado la palabra dolor. Y te juro que haré muy desdichado a aquel que intente hacerte daño. Haré todo esto y más, sabes que solo tienes que pedírmelo. Acabo de darme cuenta de lo mucho que te quiero.